Políticamente Acorrecto
La eficacia de una propaganda política y religiosa depende esencialmente de los métodos empleados y no de la doctrina en sí. En condiciones favorables, prácticamente todo el mundo puede ser convertido a lo que sea ”. -Aldous Huxley

"Sweet dreams are made of this. Who am I to disagree? Travel the world and the seven seas. Everybody's looking for something. Some of them want to use you. Some of them want to get used by you. Some of them want to abuse you. Some of them want to be abused". -Eurythmics, BSO The Profit

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lunes, 26 de julio de 2010

Islam: reforma del Código Penal

La delgada línea entre islam y terrorismo



España era la única nación occidental que seguía, hasta ahora, sin adaptar su legislación a los nuevos retos del terrorismo islámico. Reino Unido, Francia, Italia, Alemania o Bélgica en nuestro entorno más cercano, junto a Estados Unidos, Canadá o Australia entre los aliados tenían hechos sus deberes; España no. Si bien los protocolos de actuación ante atentados terroristas fueron actualizados a mediados de 2006, las principales reformas de orden legislativo estaban pendientes. El 23 de junio de 2010 se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado la Ley Orgánica 5/2010 (pdf), de reforma del Código Penal de 1995, que no entrará en vigor hasta finales de año.

Se revisa así el propio concepto "terrorismo", delito que ya no prescribe si hay muertes, la colaboración con organización o grupo terrorista y, en las penas privativas de libertad superiores a cinco años, se exige el cumplimiento de al menos la mitad de la condena antes de poder obtener el tercer grado.

Fernando Reinares hizo una primera aproximación en su artículo "El fin de una excepción española", en El País. Una lectura más sistemática y esclarecedora se halla en el Grupo de Estudios sobre Política y Seguridad Internacional (GESYP), por María Ponte: "La reforma del Código Penal en relación a los delitos de terrorismo", muy recomendable como explicación del farragoso lenguaje legislativo.

Libertad o delito



El problema de las naciones libres es determinar unos límites, siempre borrosos, entre la libertad de expresión, de reunión y culto, con la difusión de ideologías totalitarias. Hasta ahora esa línea se marca en el uso o apología de la violencia (caso de ETA-Batasuna), lo que sin embargo permite la difusión de las ideas más inhumanas y violentas, como el nazismo, el comunismo o el islamismo, con tal de que guarden las formas.

En Reino Unido es tan ilegal el negacionismo nazi como el negacionismo del genocidio de cristianos en Turquía. Algunos países, como Polonia, han declarado ilegales todas las ideologías totalitarias, llegando a prohibir cualquier símbolo nazi o comunista, desde la cruz gamada hasta las camisetas del Che. No es fácil marcar las fronteras. Ese difícil equilibrio permite en España la publicación de obras fundamentales que son la base de la violencia (Mein Kampf, el Libro Rojo de Mao, La guerra de guerrillas del Che, las obras completas de Lenin o de Sabino Arana y el Corán, por ejemplo), al tiempo que se condena a quienes son consecuentes con sus lecturas. Hay una delgada línea que se resuelve, de momento, con la decisión efectiva de llevar a cabo tales ideas mediante la violencia, su paso a la acción con la finalidad de imponerse fuera de los cauces pacíficos, ya sea individualmente o como grupo.

El dilema es establecer si un sistema democrático puede permitir, desde la misma legalidad democrática, su propia destrucción. Si el Estado de derecho debe o no amparar a quienes abiertamente trabajan por su destrucción. Determinar si las ideas matan, si una ideología puede ser delito.

¿Las ideas matan?

El imán de la mezquita del Nord de Lleida (la mayor de la ciudad), Abdelwahab Houzi, a través de una federación de mezquitas que quiere presidir, el pasado domingo 11 de julio daba su apoyo a los separatistas:

«Hay que aprovecharse de los independentistas pues ellos se apoyan en nosotros para conseguir votos, pero lo que ellos no saben es que cuando nos dejen votar todos votaremos a los partidos islámicos pues nosotros no pensamos en izquierdas y derechas. Esto nos hará ganar alcaldías y a partir de ahí, con las grandes competencias de las autonomías, empezará a implantarse el islam». -Imam de Lleida, Abdelwahab Houzi


Abdelwahab Houzi, interlocutor del alcalde de Lleida, gran defensor del burka («No es discriminación... nadie la obliga»), polígamo acusado de malos tratos cuando se casó con una española a la que abandonó en Rabat, estando ya casado con otra, convoca reuniones para expandir el salafismo wahabí y destruir el país que le acoge. Apoya a todos aquellos aliados coyunturales que puedan servir a su fin último: eliminar el Estado de derecho e implantar la dictadura islámica.

Inspire es la primera revista de Al Qaeda en inglés, pese dudas sobre su autenticidad. Los redactores de Inspire, como tales, no cometen atentados ni lapidan mujeres o ahorcan homosexuales en grúas. Ellos simplemente explican por qué tales aberraciones son propias del buen musulmán, y aportan informaciones prácticas para la implantación del islam en el mundo: Make a bomb in the kitchen of your mom (hacer una bomba en la cocina de mamá).

Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), los mismos que tienen secuestrados a nuestros compatriotas Roque Pascual y Albert Vilalta, difunden el islam en su propio órgano de comunicación: «Al Andalus». La ideología desarrollada en «Al Andalus», aparte llamamientos directos y referencias claras al terrorismo-yihad, es la misma que la de Al Jazeera, de la familia real qatarí, el wahabismo. El corresponsal de Al-Jazeera en España, Taysir Allouni, fue condenado en 2003 en la Audiencia Nacional por pertenecer a Al-Qaeda. Ahora nace una televisión en España, Canal Córdoba TV, con idénticos objetivos: Un jeque saudí proyecta en Madrid una TV para difundir el radicalismo islámico.

En 1987 se edifican en Madrid el Centro Cultural Islámico y la mezquita de la M-30 (de donde salieron los terroristas del 11-M). Los terrenos fueron cedidos gratuitamente por el Ayuntamiento de Madrid, el alcalde Juan Barranco, que negoció dicha cesión y la implantación del wahabismo saudí directamente con el embajador de Arabia. A la inauguración en 1992 asistieron Sus Majestades los Reyes y el Príncipe Salmán ibn Abdulaziz Al Saud, hermano de Su Majestad el Rey Fahd de Arabia Saudí, el amigo del Rey de España. De este modo el Estado introducía una ideología extraña para los propios musulmanes españoles, mayoritariamente inmigrantes del Magreb, de la escuela maliki o incluso sufí. Una operación parecida a la de Hasan II de Marruecos, que permitió los misioneros y petrodólares saudíes a cambio de que Arabia Saudí financiase su invasión del Sáhara y, de paso, debilitar a otros movimientos más "pacíficos" pero beligerantes con el rey marroquí, como Justicia y Caridad. Así se crearon artificialmente diferencias entre el Sáhara (no reconocido como Estado miembro de la Liga Árabe) y Palestina (cuyo enemigo no es, oficialmente, otro país musulmán). Claro que, la otra alternativa actualmente viable al wahabismo es el chiismo, la tiranía de los ayatolás en Irán. Mal arreglo tiene esto del islam.

Los legisladores y el Poder Judicial deben tener presente la experiencia española en cuanto a ataques islámicos. Youssef Belhadj recaudaba fondos a través de la mezquita en la M-30 de Madrid para financiar la actividad yihadista internacional. Nasreddine Bousbaa conoció a Jamal Ahmidan varios meses antes de los atentados en la mezquita de la M-30; en enero de 2004 aceptó manipular dos pasaportes y un permiso de conducir españoles que Jamal Ahmidan le entregó en la misma mezquita de Madrid. Youssef Belhadj guardaba el dinero que recibía a través de la mezquita para hacer la yihad, y así lo corroboró Mohamed Moussatem. Belhadj es el que dijo que que los atentados de Madrid le parecían poco, y que el dinero se recaudaba en la mezquita para ayudar a hacer la yihad.

La célula que operaba en Madrid no dependía jerárquicamente de otra. A los efectos penales era un grupo u organización terrorista diferente, aunque la dependencia ideológica respecto de los postulados de Al Qaeda resultase clara por el contenido de las reivindicaciones y resto de materiales del juicio. Antes que Al Qaeda, o por encima de ella, hay una ideología totalitaria muy violenta, que no solo encuentra cauces legales en España sino que está generosamente financiada por Estados extranjeros y las autoridades de España.

El equilibrio entre seguridad y libertad nunca ha sido de fácil resolución. El pragmatismo aconseja empero que un sistema garantista no pueda ser nunca su propia sentencia de muerte, y antes o después la sociedad deberá defenderse de las ideas que preceden sistemáticamente a la violencia extrema.