Políticamente Acorrecto
La eficacia de una propaganda política y religiosa depende esencialmente de los métodos empleados y no de la doctrina en sí. En condiciones favorables, prácticamente todo el mundo puede ser convertido a lo que sea ”. -Aldous Huxley

"Sweet dreams are made of this. Who am I to disagree? Travel the world and the seven seas. Everybody's looking for something. Some of them want to use you. Some of them want to get used by you. Some of them want to abuse you. Some of them want to be abused". -Eurythmics, BSO The Profit

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jueves, 21 de mayo de 2009

Iglesia en Irlanda: ¿es una broma?

Iglesia de Irlanda
En el año 2000 se abrió una Comisión sobre Abusos a Menores para aclarar denuncias de abusos sexuales en escuelas públicas, orfanatos, centros para enfermos mentales y en otras instituciones estatales gestionadas mayoritariamente por curas y monjas. Las denuncias iban desde 1940 hasta mediados de los 80, y el resultado ha sido espeluznante. Nadie será llevado ante la Justicia y no se conocerán los nombres de quienes torturaron y abusaron sistemáticamente de niños.
El cardenal Brady ha pedido perdón por los hechos. ¿¡Es una broma!? ¿¡Cómo que pide perdón y ya está!?
Que no insulten nuestra inteligencia, por favor. Si algo les queda de cristianos deben publicar los nombres, esos miserables deben pagar el resto de sus vidas apartados de todo ministerio eclesial. Sólo así la Iglesia pudo recuperarse del golpe en la diócesis de Chicago. Lo demás, perdones incluidos, es una broma de mal gusto.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Una partida de mus


Reparte Patxi, apriétate a la silla que vamos a levantar esto. Miren la foto atentamente. Observen esas caras, son gente normal. Y ahora vuelvan a mirarla pero de verdad. Porque la foto, la auténtica, no está en la pantalla de su ordenador, la foto de verdad muestra a alguien —usted— mirando una foto, y una leyenda al pie que dice asesinado. Es como esos que miran el arte moderno con ojos del clásico, meditando horas ante dos ladrillos rotos en una sala blanca sin darse cuenta que la obra les incluye y que sin ellos allí plantados como pasmarotes no hay cuadro. Los personajes no importan, olviden la consanguinidad y los devastadores efectos de la endogamia, la pregunta es: si el asesinado hubiera sido otro —uno de los allí presentes—, quien hoy descansa en paz ¿ocuparía su puesto en la partida? Todas las respuestas son inquietantes. Un hermano de la víctima declara bajo estado de choque, lamentándose: «Si no hubiéramos sido…», ¿qué?, ¿acaso hay justificación para los que «no son»? Y sin embargo, en sus palabras y sus contradicciones podemos reconocernos todos, porque formamos parte de la foto. Cantaba Raimon cuando aún éramos vírgenes: «Todos los colores del verde, gora Euskadi dicen fuerte, la gente la tierra y el mar allá en el País Vasco». Al valenciano se le olvidó el rojo y el negro, colores de sangre, vergüenza y luto. ¿Quieren ver Arte? Miren la partida de cartas de Caravaggio, se la conoce como Los Tramposos.

Yo de mus ni idea, eso es más propio de castellanos. En mi pueblo jugamos al truc y además no usamos esa jerga mayoritaria para hablar. El valenciano, digo, que es de imperialistas, cosa de invasores extranjeros venidos de la capital. Nosotros hablamos apitxat, pronunciamos las ches y esperamos la República Independiente de Russafa. San Javier Arzallus sí sabe de mus, la mano vale diez. Castellano viejo y gran jugador desciende la montaña con la ley del juego: «Lo que le queda a la sociedad vasca es aguantar, porque es ese es el mejor camino para acabar con la banda, más que las policías de Alfredo Pérez Rubalcaba». Cuando preguntan al enviado de los dioses qué pueden hacer las familias perseguidas y asesinadas por la banda, el jesuita sentencia: «Ellos verán si toman valium». Es el mismo consejo que durante cuarenta años dieron los libertadores como su papá a las familias perseguidas por el franquismo. La Iglesia española se ha lucido en Vascongadas. Mucho valium debió tomar Javier para olvidar cuando entró con su madre y hermanos a misa en la basílica de Loyola junto al Caudillo, a veinte metros de donde asesinaron a Ignacio Uría, con papá Arzallus henchido de orgullo por ser parte de la Guardia de Honor de Franco. Allí, donde huele a muerto rojo y negro, con el Tercio de San Ignacio en las vísperas de agradecimiento al Generalísimo. Donde le han pegado tres tiros a Ignacio Uría.

Siempre que sale uno de estos «rebeldes» busco el estanco que regalaron a su familia. No falla. Mucho mejor aquel estanco que el autobús donde su papá golpista traía pistolas inglesas para levantarse contra la República, dónde va a parar. Y no crean que tardó, pues dos días después del alzamiento ya estaba aquel Tejero-gudari revólver en mano, un 20 de julio de 1936, liderando a los fascistas de Azkoitia al grito de ¡abajo la República y el gobierno vasco! Desde entonces andan repartiendo valium.

Dice Ibarreche que ETA ha matado «con enorme cobardía» a un «hijo del pueblo vasco», o sea del peneuve, o sea «de los nuestros». Porque se puede matar valientemente, con cobardía o con «enorme cobardía»; y pueden matar a un hijoputa, a uno que algo habrá hecho, a un extranjero o a uno de los nuestros. No es lo mismo. Cuenta el gudari Arzallus que «alguien de Azpeitia o del entorno del empresario lo señaló como objetivo», y el santón sabe de qué habla, que perro no come perro hasta que los cachorros se ponen traviesos.

Los churros hay que comprarlos cuando pasa la churrera, así que para algunos tocaba ponerse con la pancarta, y para otros repartir cartas. Media hora de silencio para sumar a cuarenta años sin una palabra. Algunos trabajadores de Uría se concentran junto al lugar en que quien les pagaba fue tiroteado. Cien de sus empleados están de acuerdo con el asesinato y no ven razón alguna para decir nada, como mucho ¡sig heil! De los dos sindicatos presentes en la empresa, ELA y LAB, éste último ni condena ni se hace la foto, ¡con la chica no se salen! Hasta que no canta la gorda no se acaba la ópera.

Los que sí condenan, casi 300, lo hacen por peculiares razones: «Porque somos trabajadores y abertzales no estamos de acuerdo». Piensen la frase, inmarcesible, da para todo un ensayo sociológico. La joven guardia roja de Mao haría maravillas con semejante eslógan, o el NSDAP y la Hitlerjugend, o los jemeres camboyanos: ¿se necesita una razón para «no estar de acuerdo» con un asesinato? Ellos sí la necesitan. ¿De verdad tengo que condenar una ejecución sangrienta? —me pregunto sinceramente— y la respuesta es no. Una sociedad enferma no se caracteriza por los cuatro energúmenos que pegan tiros, o quienes les sustentan, eso es el pus que supura un pueblo que cree necesario decir que matar está mal, o violar, o torturar niños.

Entonces aparecen los teóricos de la tribu. Jordi Pujol piensa que «si no tuviéramos el problema de la inmigración, estaríamos mejor que nunca», porque «más que a un marroquí, religión aparte, a los latinoamericanos les cuesta entender la catalanidad» y pueden «llegar a ser una presión especialmente asfixiante para Catalunya». Los de SOS Racisme se mosquean con razón, esto va de suyo, pues como dicen son «argumentos xenófobos y demagógicos» que «fomentan el racismo social». Muy finos y muy correctos, demasiado, cuando las ideas de Pujol y Arzallus están sobradamente estudiadas como demografía política, el Estado moderno y la nación como esencia, basado en el racismo, ingeniería social y genocidio .

En fin, nada nuevo. Michel Foucault trató abundantemente la paranoia racista en Sécurité, territoire et population o en el posterior Genealogía del racismo. Foucault explica cómo en la base de cualquier delirio etnicista se encuentra el ansia de dominación, el poder (miren Venezuela), que no es el Estado, pues la tiranía cotidiana es un juego —como el mus— y está determinada por ese juego de unos individuos sobre otros en cualquier sociedad. El poder es una situación estratégica, como el racismo o la creación de un enemigo que define al grupo por ser «de los nuestros». La guerra, dice Focault, «fue concebida desde los orígenes de la era moderna hasta todo el siglo XVIII como guerra de razas». Ahí es cuando aparecen los grandes sacerdotes del nuevo culto pagano, finales del XVIII principios del XIX, primero el francés Gobineau que publica su estudio de las razas en 1855, seguido de Houston Stewart Chamberlain y Sabino Arana, para lo que veinte años después se concretaría en Alfred Rosenberg.
El tema de las razas no estaba destinado a desaparecer, sino a ser retomado en algo totalmente diferente de la guerra de razas: el racismo de estado

Lo que Focault llama biopoder, las técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población, que lleva a una casta dirigente —el poder— a utilizar cualquier método sobre la vida para mantener sus privilegios: pena de muerte, aborto, eugenesia, genocidio, represión. ¿Cómo es posible que un poder político mate? —se pregunta de forma retórica el filósofo—, ¿cómo es posible ejercer la función de la muerte? Aquí interviene el racismo:
Existía ya desde mucho tiempo atrás, pero la emergencia del biopoder permitió la inscripción del racismo en los mecanismos del estado.

Los dos concejales de Eusko Alkartasuna que gobernaban con ANV, o sea, Batasuna, o sea, ETA, sin cuyos votos nunca hubiera estado ETA en su alcaldía, renuncian a sus cargos y aprueban una «condena rotunda». Hoy no toca buen rollito, nos ponemos estupendos y condenamos. El ministro Fernández Bermejo ya aclaró que también juega al mus con ETA:
El Ministerio no para de ordenar su juego y en el momento en el que la jugada lo aconseje, se den las condiciones y existan pruebas que nos permitan ir a los tribunales, ocurrirá lo que tenga que ocurrir.

Reparte Patxi, que no se reúne a gente de esta calidad para acuchillar a una vieja. Hoy condeno, mañana subvención, pasado manifestación y al otro bomba. Ahora toca tregua y luego conflicto. ¡Un pacharán! Y dos carajillos. Unos días nos joden los del movimiento de liberación y otros los liberados de no sé qué, unos tiros en el bar, un cajero por los aires, le pegamos fuego al bus y todos los nazis a recoger nueces. ¡Ponme otro, que sea doble! Nosotros aquí, a lo nuestro, ovejas separadas, lobo que engorda. Que si diálogo y talante, que no, que ahora nos ponemos duros; que les damos 40 millones y que vaya con los cachorros, ya mataron a otro. ¡Qué díscolos los hitlerjugend! Mira que son revoltosos. Tú reparte, Patxi, que la partida debe continuar, y no te preocupes: jugar y perder, pagar y callar, perro no come perro… Casi nunca.

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lunes, 20 de octubre de 2008

Caritas y Diario Ya

CÁRITAS CONSTATA EN TODA ESPAÑA UN AUMENTO SUPERIOR AL 40% EN LAS DEMANDAS DE AYUDAS DE EMERGENCIA
Madrid, 21/10/2008

Cáritas. 21 de octubre de 2008.- Los servicios de acogida y atención primaria de Cáritas repartidos por todo el país han registrado en el primer semestre del año un incremento de demandas de ayuda económica superior al 40 por ciento, que se estima que será del 50 por ciento al finalizar 2008.

Estos datos proceden de una encuesta realizada por el Servicio de Estudios de Cáritas Española entre todas las Cáritas Diocesanas del país para conocer cómo está incidiendo la situación de crisis económica en las personas socialmente más vulnerables. Según esa encuesta, entre las personas que están solicitando más ayudas figuran las mujeres solas con cargas familiares, los parados mayores de 40 años con baja cualificación profesional, las familias jóvenes con hijos de corta edad y las mujeres inmigrantes que buscan empleo por primera vez al quedarse sus maridos en paro.

Las peticiones de ayuda que están recibiendo los servicios de acogida de Cáritas tienen su origen, en su mayoría, en problemas causados por la falta de vivienda, alimentos, ropa y calzado, educación y formación, trasporte y gastos sanitarios.

Llamamiento a la solidaridad

Este significativo aumento de las peticiones de ayuda está suponiendo para Cáritas un auténtico esfuerzo presupuestario y organizativo. Por esa razón, el secretario general de Cáritas Española, Silverio Agea, aprovecho la presentación de los datos de la encuesta para hacer un llamamiento a la solidaridad de los donantes españoles con todas las Cáritas Diocesanas del país para hacer frente a esta nueva coyuntura. “En situaciones difíciles –ha afirmado Agea— la ciudadanía responde con generosidad. Cáritas sabe por experiencia propia que hay muchas personas dispuestas a compartir incluso lo necesario para ayudar a quien tiene menos oportunidades”.

En este sentido, Silverio Agea reclamó también la implicación de los poderes públicos en la lucha contra la pobreza en estos momentos de crisis. “La pobreza es inmoral –aseguró—porque tiene solución. Es necesario un mayor esfuerzo presupuestario por parte de las Administraciones para erradicarla, junto a la implicación de todos nosotros. No olvidemos que con lo que nos gastamos en perfume o en armamento, se acabaría con el azote de la pobreza”.

200 millones de euros invertidos y 10.300.000 personas atendidas

Junto con los datos de la encuesta, en una rueda de prensa celebrada esta mañana en Madrid, el presidente de Cáritas Española, Rafael del Río, y el secretario general presentaron los datos más destacados de la Memoria 2007 de la institución, en la que se detallan de forma exhaustiva el destino de los más de 200 millones de euros invertidos por toda la Confederación Cáritas en sus acciones de lucha contra la exclusión dentro y fuera de España.

Los programas desarrollados por Cáritas Española en el último ejercicio llegaron a un total de 10.300.000 personas (cerca de un millón dentro de España y 9.300.000 en un total de 44 países del Tercer Mundo) en situación especialmente precaria. Los mayores esfuerzos presupuestarios, según explicó Silverio Agea, se realizaron en los apartados de personas mayores (29,7 millones de euros), de cooperación internacional (26,6 millones), empleo e inserción social (23,5 millones), acogida y atención primaria (20,4 millones) y personas sin hogar (16,5 millones).

A pesar de registrarse un aumento del 8,5 por ciento en el volumen total de fondos manejados con relación al ejercicio anterior, Cáritas ha logrado reducir el porcentaje destinado a gastos de gestión y administración (sólo el 6,93 por ciento). Asimismo, en 2007 se constata un año más la fuerte confianza que el trabajo de Cáritas a favor de los más desfavorecidos despierta entre sus socios y donantes y el conjunto de la ciudadanía española, ya que casi el 61 por ciento de sus recursos proceden de donaciones privadas, mientras que el 39 por ciento restante tiene su origen en subvenciones privadas.

Por Comunidades Autónomas, Cataluña encabeza el volumen de fondos invertidos (22,7 millones de euros), seguida de Andalucía (22,5 millones), Madrid (22,1 millones), Castilla y León (20,2 millones) y País Vasco (14,4 millones). Las comunidades donde los recursos de Cáritas tienen un mayor apoyo por parte de los donantes privados son Navarra (casi el 94 por ciento de sus recursos proceden de aportaciones privadas), Cantabria (77,8 por ciento), Cataluña (72,9 por ciento) y Madrid (72,8 por ciento).

En su intervención, el presidente Rafael del Río, además de subrayar la identidad eclesial de la institución y su misión como servicio organizado de la caridad en el seno de la Iglesia, elogió la labor gratuita desarrollada por los más de 56.000 voluntarios y voluntarias que apoyan en toda España el trabajo por la justicia de Cáritas. Asimismo, el presidente llamó la atención sobre la importante labor oculta que, más allá de los datos contables contrastados recogidos en la Memoria anual, llevan a cabo en todo el país numerosas Cáritas Parroquiales para paliar las situaciones de precariedad más urgentes.

Tanto los datos de la Encuesta sobre evolución de las demandas de ayuda como los datos de la Memoria anual de actividades 2007 de Cáritas Española están disponibles en www.caritas.es.

Editorial 20 0ctubre de 2008 en Diario YA: "Iglesia, ora et labora"

Siguen pasando las semanas, y en las tertulias de la radio sólo se habla de economía. Sabios e ignorantes muy osados se atreven a ofrecer todo tipo de recetas para superar esta crisis que parece “la madre de todas las crisis”. Zapatero, que hace un par de meses era señalado como el verdadero responsable de los males que nos azotaban, hoy es apenas un pelele zarandeado (como el resto de españoles) por marejadas que vienen de otros lares, las auténticas culpables de todo.
En medio de esta situación en la que, obvio es señalarlo, pierde más quien más tiene (o tenía), la Iglesia sigue haciendo lo que siempre ha hecho: ayudar a los más necesitados. De la misma forma silente y discreta que la ha caracterizado desde los albores de la Historia, haciendo real esa palabra, “solidaridad”, que todos pronunciamos pero pocos llevan a la práctica. Ella sí. Los curas y las monjas vuelven a ser el consuelo de los más afligidos, la esperanza de los desesperados, la brújula de los aturdidos.

Son decenas las parroquias y los centros asistenciales de las distintas órdenes religiosas que están repartiendo ropa, comida y una ducha a quienes se acercan por allí. Personas que, según reconocen las monjitas, “tienen una pinta estupenda…, van bien vestidos, aseados y peinados”. Pero han caído en desgracia, porque perdieron su empleo y se vieron con una hipoteca inhumana, imposible de afrontar. “O comes o pagas la hipoteca”, dicen algunos de ellos. Y para comer, acuden a los comedores de la Iglesia.

Sí, amigos lectores. Esa Iglesia tan denostada e insultada. La Iglesia caricaturizada por los que se manifiestan en las carrozas del orgullo gay, blasfemando y arrojando tinta roja a inmaculadas sotanas. La Iglesia que es objetivo preferente de ese programa televisivo que hace furor los sábados por la noche. La misma Iglesia que sigue soportando las invenciones que los más iletrados gustan de hacer sobre la Inquisición, “su más oscura creación”. Esa es la Iglesia que hoy da de comer a los pobres en España.

No esperemos que desde la izquierda se reconozca lo que es una atronadora verdad. Tampoco los liberales lo harán sin llevar el agua a su molino. Sólo desde el amor al prójimo, desde la consideración profunda de la dignidad humana y de la hermandad de todos los hijos de Dios, encontraremos soluciones útiles para los problemas que genera esta sociedad de la apariencia. Mientras la progresía felona masculla su socialismo barato de boquilla, la Iglesia trabaja por el bien de los desheredados. Lo mismo que ha hecho siempre. Lo único que sabe hacer.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Sectas y fenómenos sectarios II

2 -La reacción clerocón. Bunker eclesial.

En nuestro país se dan dos circunstancias que provocan la distancia entre lo que se llama jerarquía y la “asamblea de creyentes”, la genuina Iglesia:
Ataques exteriores y lo que podríamos llamar reacción clerocón.

El ataque exterior no solo es constante en la historia, sino que suele reforzar a una iglesia que, cuando se acomoda, pierde totalmente su perspectiva. Escandalizarse por las campañas televisivas se me antoja patético. Poco interesa a los cristianos lo que puedan decir algunos cómicos haciendo su trabajo, que todas las noticias eclesiales tengan relación con asuntos financieros o ese 1% de curas con delitos sexuales. Lo que de verdad interesa es saber por qué la Iglesia actual da pie a críticas tan afiladas, y qué papel jugamos en su mala imagen los cristianos, los capitostes de la Conferencia Episcopal y aquellos medios de comunicación por ellos controlados.

En tiempos de los primeros cristianos, con Pedro todavía en Jerusalén, la Iglesia se vio sometida a fuertes presiones por parte del judaísmo, especialmente por los saduceos del sumo sacerdote. Gamaliel, un famoso rabino fariseo, venerado por el pueblo y recordado por su interpretación abierta de la Ley, supo dar la respuesta que hoy no parece encontrar la Iglesia en España. En Ac. 5, 35-39 podemos leer sus palabras:
“Israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres, porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A este se unió un número como de cuatrocientos hombres, pero él murió, y todos los que lo obedecían fueron dispersados y reducidos a nada. Después de este se levantó Judas, el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que lo obedecían fueron dispersados. Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres y dejadlos, porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; pero si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios”.

Frente a esa interpretación -que es parte intrínseca del cristianismo- nos encontramos con una Iglesia enrocada en posiciones absolutistas, cerrada en guetos, cuando no en movimientos claramente sectarios, reclamando unas esencias (muchas veces preconciliares) que no se corresponden al signo de los tiempos y que la separan cada vez más de la gente y de los ideales cristianos. Digo enrocamiento por cuanto tiene la iglesia española de bunker frente al enemigo, de victimismo, de identificación con unas opciones políticas concretas, cesión a grupos de intereses, relativismo puro en cuanto los obispos bajan del púlpito, e ideologías que nada tienen que ver con ella.

Intentar, por ejemplo, la identificación de occidente y cristianismo es de un simplismo abrumador; hacerlo entre católicos y algunos que se dicen liberales, casi parece un insulto; con una opción partidista, es una aberración; y si, dentro del partidismo, la Iglesia se decanta por corrientes de un partido, por sectores aún más concretos y reduccionistas, podemos afirmar que nuestros “servidores” pastorales no hacen cristianismo, se dedican a otras cosas como política o negocios.
La inalienable condición de ser voz y apoyo para los desfavorecidos se ve enterrada bajo toneladas de porquería que nada tienen de mensaje cristiano. Cualquier cosa menos autocrítica: el malo siempre es el otro y la iglesia española no se pregunta qué está haciendo mal o qué hay en nuestro pasado –y en el presente- que avergüence a todos y por lo que sea imperativo pedir perdón.

Sectas y fenómenos sectarios I

1 -Algo huele mal en España y su Iglesia.
“Quiero sacudir toda la polvareda imperial que, desde Constantino, se ha aferrado al trono de Pedro”. –Juan XXIII

Una reflexión sobre la proliferación de sectas destructivas en España debe comenzar por analizar desapasionadamente la responsabilidad del estado, así como de la propia Iglesia en un país que tiene el cristianismo como base social. Frente a la defensiva postura “contra el enemigo” sería positivo hacer autocrítica, apartarse de posiciones que, en el seno de la propia Iglesia, imitan los movimientos sectarios cerrados al mundo, complacientes y ufanos en su propio aislamiento, alejados de la gente y vendidos a intereses que, al contrario que el Reino, sí son de éste mundo.

La reciente polémica sobre la Conferencia Episcopal y el uso que está haciendo de sus poderosos medios de comunicación me hace pensar, cada vez más, en aquellas palabras de Jesús:
“Oid, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre”.

A partir del Concilio Vaticano II han ido evolucionando distintas corrientes contrapuestas; unas involucionistas y reaccionarias con otras deseosas de profundizar en el cambio que supuso recordar y trabajar por la recuperación de las raíces cristianas. La Iglesia quedó claramente definida entonces, en el capítulo 2 de su Constitución, como “Asamblea del pueblo” (que eso significa ecclesia en griego y en su traducción hebrea), de donde emanan unos trabajadores a su servicio. No al contrario; nunca al contrario. Sin embargo se da la circunstancia de que, en primer lugar la Curia, y a continuación la casta episcopal, parecen aferrarse al retrato que de los fariseos hiciera el evangelista Mateo, de aquellos que van contra la voluntad de Dios amparándose en las tradiciones de sus padres:
.-“Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres”.